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ORGANIZACION MASONICA MEXICANA

discurso del 21 de marzo 2006 J. Encarnación Godoy Olivares

Discurso pronunciado por el Ven:. H:. J. Encarnacion Godoy Olivares el 21 de marzo de 2006 en Cd. Obregon Sonora. 

Fecundos y perennes frutos ha producido EL Liberalismo Mexicano. Recipiente y celoso guardián de tradiciones filosóficas e intelectuales frente al pensamiento conservador de todas las épocas; ha cobijado a espíritus visionarios, transformadores de su entorno, a hombres que ambicionaron llevar a las masas, el fermento revolucionario por excelencia: la Libertad. Con su venia Señores que hoy, son testigos y presiden esta histórica ceremonia en donde se celebra, el bicentenario del Natalicio del Ilustre Patricio, DON BENITO JUÁREZ, público en general. La historia de nuestro país está plena de paladines que buscaban patentizar en la forma de gobierno, los principios libertarios que El Liberalismo ha defendido por sistema y convencimiento propio. En el caso que nos ocupa, el gran líder que surgió entre los liberales a mediados del siglo XIX, fue un indígena, Benito Juárez, que llegó a trascender por su integridad y firme lealtad a la democracia. Durante 25 años, Juárez fue la figura central de la política mexicana. En la actualidad, aunque la invasión ha dejado de ser militar para convertirse en económica y hasta informática, resulta imprescindible recordar y analizar la vigencia de las palabras de éste prócer en relación al ejercicio público del poder ya que, independientemente de filias y fobias partidistas, independientemente de si el voto fue o no respetado o de si la alternancia obedece a intereses internacionales, aquello que no supimos hacer valer, considero que es nuestra obligación no solo recordar sino mantener vigente en el ánimo de nuestros futuros gobernantes de un renovado y actualizado conservadurismo: “BAJO EL SISTEMA FEDERATIVO, LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS, NO PUEDEN DISPONER DE LAS RENTAS SIN RESPONSABILIDAD. NO PUEDEN GOBERNAR A IMPULSOS DE UNA VOLUNTAD CAPRICHOSA, SINO CON SUJECIÓN A LAS LEYES. NO PUEDEN IMPROVISAR FORTUNAS, NI ENTREGARSE AL OCIO Y A LA DISIPACIÓN, SINO, CONSAGRARSE ASIDUAMENTE AL TRABAJO, DISPONIÉNDOSE A VIVIR, EN LA HONRADA MEDIANÍA QUE PROPORCIONA LA RETRIBUCIÓN QUE LA LEY LES SEÑALA”. Salido este párrafo de lo que de Juárez nos legó. A partir de 1813, en el insurrecto pueblo mexicano, se empezaba a gestar el México independiente, pero es hasta el 4 de octubre de 1824, al triunfo del federalismo, que se sentaron las bases del Derecho Mexicano, de cómo debiera ser normado para beneficio de la generalidad popular. El gobierno federal, la libertad de expresión y otras libertades civiles tomaron cuerpo, en la Constitución de 1857, a la que los grupos conservadores se opusieron encarnizadamente. Estos últimos estaban apoyados por España, y en 1858 la guerra de Reforma o guerra de los Tres Años, entre grupos conservadores y liberales, devastó a México. El gobierno de Juárez era apoyado por Estados Unidos y, en 1860, los ejércitos juaristas habían triunfado definitivamente. Entre tanto, como presidente provisional entre 1858 y 1861, Juárez había emitido, desde Veracruz, las Leyes de Reforma (1859) que decretaban la nacionalización de los bienes de la Iglesia; la ley del matrimonio civil; la separación de la Iglesia del Estado; la ley del registro civil; la secularización de los cementerios y los hospitales; la de días laborables y festivos y........ finalmente, la libertad religiosa. Respecto a la educación, Juárez sentenció: "La instrucción es la base de la prosperidad de un Pueblo, a la vez que el medio mas seguro de hacer imposibles los abusos del poder. Nunca olvidaré que soy hijo del Pueblo, por el contrario, cuidaré que mis coterráneos se ilustren, se engrandezcan con la cultura y crean en el porvenir; que salgan del camino del desorden, de los vicios y de la miseria." Así mismo, se pronunció por el laicismo al decir: "Es conveniente que no ponga a sus hijos bajo la dirección de quien pretenda dominarlos, ni de ninguna orden sectaria, no importa cual sea su religión. Que aprendan a filosofar, esto es, que aprendan a investigar el porque o la razón de las cosas para que en su tránsito por este mundo, tengan por guía la verdad y no los errores y preocupaciones que hacen infelices y desgraciados a los hombres y a los Pueblos" Consideró lo siguiente y muy importante: "Formar a la mujer con todas las recomendaciones que exige su elevada misión, es formar el germen de regeneración y mejoramiento social. Por eso deberemos tener especial cuidado en saber educar a la mujer. Jamás deberemos descuidar este principio, pues de el depende, en gran parte, con el mejoramiento de nuestro Pueblo, su felicidad. La mujer es nuestra compañera, y como a tal, y jamás como esclava, debe ser tratada, Elevándola, nos elevamos nosotros mismos." Sin embargo, es a partir de 1953, cuando se le otorga el derecho al voto y a ser votadas, cuando y con fuerza, sobresale y se destaca, razón por la que actualmente, incorporada a la vida económicamente activa y a la  política, nos demuestra de lo que es capaz. Por esta razón y muy a pesar de muchos, quienes se manifiestan, expresan: “Estamos volviendo al matriarcado”. Las causas de la inconformidad del clero en México, provienen en términos generales, de su inmensa fortuna y la enorme extensión de la propiedad territorial en poder de la iglesia desde la colonia hasta nuestros días, contrarrestada enérgicamente por las Leyes de Reforma, la Constitución de 1917; las Leyes en que de ella dimanaron y la acción eficaz de los Gobiernos Revolucionarios, alimentados del espíritu liberal Juarista, la conclusión de un régimen de privilegios y concesiones extraordinarias, la liberación de las conciencias oprimidas por un régimen opresor de fuerzas materiales, dogmas, amenazas y mentiras que integran un fanatismo, oscurantista y torpe, que impedía estudiar serenamente los problemas del cosmos, de acuerdo con los conocimientos científicos; el reconocimiento de que solo al Estado le incumbe ejercitar las atribuciones que tienden a realizar los fines de los Pueblos, impidiendo la intervención de obispos, frailes y demás religiosos, en todo asunto que solo a los representantes de la nación corresponde considerar y por último, la intervención del Estado, orientando las conciencias de las masas, en el taller, en el campo y en la escuela laica, metodizando el estudio del conocimiento humano, para una manifestación de sus necesidades, para mejorar la vida del ciudadano y llevar un hábito de libertad y bienestar, un pedazo de Tierra y una conciencia libre. Los hombres de estos momentos históricos, decidieron luchar por la abolición de los fueros militares y eclesiásticos, la separación de la iglesia y el estado, la educación laica, la secularización de los bienes eclesiásticos, la libertad de cultos, etc. Todos éstos asuntos siempre los llevó Juárez consigo, todos los aprehendió de las doctrinas liberales y para todos ellos, su memoria de fe; inició una inquebrantable cruzada cuyos frutos, a la postre, recibimos todos nosotros. El liberalismo, coincidiendo con Juárez, está en la obligación de luchar por todos los medios a su alcance, contra los imperios coloniales, sean de territorio, económicos o culturales y sus ambiciones de dominio y explotación. Hacer lo contrario, refugiándose en un conformismo que denigra, sólo nos colocaría en la irregularidad más abyecta. El liberalismo es acción, jamás conformismo. Si Juárez viviera hoy: --Reformaría el Art. 130 Constitucional, regresándolo a su estado original; --Desligaría el partido oficial del gobierno; --Implantaría la democracia; --Acabaría con los funcionarios todólogos y con la improvisación; --Acabaría con concertasesiones entre gobierno y partidos; --Aplicaría la Ley de Responsabilidades Públicas a servidores públicos, que se han servido del poder; --Pactaría con gobiernos extranjeros para incautar las fortunas de funcionarios corruptos connacionales; --Haría un último y equitativo reparto de tierra (acabaría con el latifundismo disfrazado); --Impulsaría una seria reforma educativa y reformaría la economía nacional. ¿No son éstas acciones derivaciones del pensamiento Liberal? ¿No fue lo que Juárez hizo en su tiempo y que, por lo menos, nosotros, que nos autonombramos liberales y defensores del bien común, hemos permitido con un cómodo conformismo y una taciturna apatía y mediatización generalizada que hayan, poco a poco, sido truncadas sus acciones y vuelto a su status conservador, ahora bajo el nombre del tan malentendido “liberalismo económico” y la tergiversada globalización? Así, basta de ser cómplices de acciones que están propiciando la decadencia de nuestras Instituciones, de actitudes antinacionales, de la casi nula presencia de nuestro pueblo, de estar cavando la tumba de nuestro México con ineficiencia y mediocridad y de no cumplir como mexicanos. ¿Cuál es entonces, el Simbolismo de Juárez en el Liberalismo? *El respeto al derecho de nuestros congéneres, *El cumplimiento de nuestros deberes, *La constante introspección para estudiarnos a nosotros mismos, a fin de corregir nuestros defectos y, conjuntamente, *El ejercicio permanente de la razón para destruir los sofismas que extravían la inteligencia, debe ser una constante en nuestro actuar y de todo aquel, que también, anhela un México mejor para si y para sus descendientes. Juárez representa no solo al Pueblo de México, sino a todos los Pueblos explotados y sojuzgados del mundo, no es el apóstol regional de una filosofía interna, sino que su pensamiento tiene una validez tan amplia, que, hoy por hoy, las nuevas corrientes del derecho internacional, el planteamiento de la paz, la posibilidad de la convivencia pacifica, la cooperación y el comercio, tienen su fundamento en la profunda verdad de sus concepciones pletóricas de Humanidad. Cierto es que año tras año, en esta fecha, recordamos con más coraje, a la figura de Juárez y a su pensamiento y nos lo citamos como ejemplo y no es después de su muerte que se le reconoció, en vida y para ser más preciso, según datos que me han legado, fue nombrado “BENEMÉRITO DE LAS AMÉRICAS”,  EL 1º DE MAYO DE 1867 POR COLOMBIA. Ahora y para despedirme, cito un párrafo de un discurso del mismo Juárez en que, dirigiéndose a los mexicanos, se toma su apotegma, quedando para la posteridad. «Mexicanos: encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos para obtener y consolidar los beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República. Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos, porque entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno, es la paz». Es cuánto Cd. Obregón, Son. A 21 de marzo de 2006. Por LA FRATERNIDAD UNIVERSAL  

J. Encarnación Godoy Olivares

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